La casa del lucernario

Ampliar una vivienda, de nuevo ubicamos una planta sobre otra existente. El lucernario se convierte en el protagonista del proyecto, el vidrio en horizontal permite ver el cielo desde el interior, difuminando el límite entre el espacio interior y el exterior.

Estudio 2.0

Reforma de local de oficinas para albergar estudio de arquitectura. En este caso no existe diferencia entre cliente y arquitecto, se busca amplitud, comodidad para el trabajo y que nuestro local sirva de ejemplo sobre nuestra arquitectura. La estructura queda vista, somos arquitectos, hacemos lo que ves.

Oficinas en el centro 01

Unas oficinas para una family office, un programa sencillo que busca transmitir los valores de la empresa a los visitantes. Líneas rectas y materiales sencillos transmiten seriedad, orden y profesionalidad a empleados y clientes. La gran capacidad de almacenamiento que necesitan este tipo de oficinas pasa desapercibida ya que se oculta tras panelados de madera.

Una casa de pueblo en la ciudad

Un encargo muy especial, una vivienda pequeña en una zona consolidada que dobla su superficie mediante una planta más. Una vivienda moderna que genera toda la energía que consume, pero mantiene un aire tradicional. Una casa de pueblo en mitad de la ciudad.

La casa el doble de grande

Un desafío por parte del cliente, “quiero que mi casa parezca el doble de grande”. Lo conseguimos mediante el blanco como color principal, que le da luz y amplitud, y con un pavimento sin juntas, como es el microcemento empleado, que nos difumina los límites entre espacios, creando asi una sensacion de mayor amplitud.

La casa simétrica

El cliente nos pide dividir su vivienda en dos para volver a su estado original (2 pisos) pero actualizando las líneas de las viviendas resultantes. Espacios abiertos y líneas rectas marcan el carácter de esta reforma en Valencia, siendo el resultado final dos viviendas simétricas

Casa en el Vedat

Casa en el Vedat

En este proyecto reformamos y ampliamos una vivienda para adaptarla a las necesidades de sus nuevos dueños. El punto de partida no es otro que una casa sin terminar. El reto consiste en crear una intervención que dialogue con la construcción existente sin hacerle perder su concepto original, entendiéndose el resultado final como un todo, una unidad.